Con este post estrenamos el Cuaderno de Campo. En esta sección hablaremos de los trabajos que vamos realizando en la finca y explicaremos diversos trucos y consejos .

Así que hoy hablaremos de las mantas térmicas. Es un material que hemos probado esta semana por primera vez, y creemos que puede ser muy útil. Básicamente es un geotextil muy ligero que se pone directamente sobre las plantas para aumentar la temperatura de las mismas (puede subir entre 3 y 5ºC).

Además, al ser porosa permite el paso del aire (por lo que no subirá la humedad relativa en exceso) y del agua (aprovecharemos al 100% las lluvias).

¿Cuándo utilizarla? Sobre todo es útil en cultivos de otoño-invierno sensibles a las heladas (como las lechugas), o aquellos que estén recién plantados. Así mismo nos puede proteger de las heladas primaverales.

Nosotros vamos a probar a tapar 150m2 de acelgas, lechugas y borrajas recién trasplantadas, a ver si tenemos suerte y no se nos hielan en las primeras heladas. Una vez que hayan crecido quizás las pongamos al descubierto, puesto que se habrán aclimatado al frío.

También se pueden emplear para tapar bandejas de semillero, y así conseguir mayor calor dentro del invernadero. En enero haremos microtúneles para proteger los semilleros, y aprovecharemos para contaros cómo hacerlo.

Por supuesto, tiene otras utilidades (aunque considero que son secundarias), como son la protección frente a insectos y pájaros, que se ven incapaces en penetrar a través de la manta. O aunque ya no haya heladas, podemos utilizarla para aumentar la temperatura del cultivo y conseguir que madure antes (¡pero cuidado con el exceso de calor!).

Otra de sus grandes ventajas es el precio, depende donde la compres te sale por menos de 10 céntimos el metro.

Y como todo, tiene sus desventajas; y es la poca vida útil de este material. Si no se tiene cuidado al recogerla se rasga con facilidad. Además, hay que tener mucho cuidado con el viento; en zonas como Zaragoza habrá que sujetarla muy bien para que no se la lleve el viento. Venden unos clavos de sujeción, bastante caros a decir verdad, aunque siempre te los puedes hacer tu mismo. Sin embargo, se corre el peligro de que el clavo desgarre la manta. Nosotros hemos optado por sujetarla con tierra; aunque es costo de hacer nos parece lo más fiable.

En definitiva, la manta térmica en una solución barata y eficaz; siempre y cuando realicemos bien la sujeción y no deseemos una gran protección frente a las heladas.

 

manta térmica