Esta semana hemos seguido quitando hierbas. Menos mal  que Lolo y Zazú ya están de alta y pronto nos ayudarán con la faena.

De momento, hemos ido utilizando la azada de rueda, una buena herramienta para quitar las hierbas con son pequeñas. Además rompe la costra que se formó en el suelo después de las tormentas, por lo que mejora la aireación del suelo y reduce la evaporación de agua, ya que cuando hay costra se forman vasos capilares por donde el agua se escapa rápidamente. Al airear el suelo también conseguimos que se mineralice la materia orgánica, así que las plantas reciben un aporte extra de nutrientes.

¡Salud y buena semana!