Con los cultivos de verano ya levantado del campo, toca afemar o abonar con estiércol las partes del campo libres de cultivo. Con esta técnica conseguimos abonar a las plantas de una forma natural, sin fertilizantes de síntesis química. Además, el fiemo eleva los niveles de materia orgánica y aporta al suelo microorganismos beneficiosos para el mismo y para nuestros cultivos. Al abonar con estiércol no sólo nutrimos directamente a las plantas, si no que fomentamos que haya un suelo vivo que establece sinergias con nuestra plantas ayudándolas a crecer sanas y fuertes.

A pesar de las heladas nocturnas, hay cultivos que resisten muy bien el frío como pueden ser los puerros y las coles; y otros más sensibles como las borrajas y acelgas los tapamos con una manta térmica (la cuál puede subirle la temperatura hasta 3ºC), o directamente plantamos una parte de estos cultivos en invernadero.

En invernadero tenemos, entre otras cosas, una rúcula buenísima para acompañar ensaladas, pastas, pizzas… La puedes pedir junto con tu caja de verduras en http://www.saboresproximos.com/catalogo-de-esta-semana/

¡Salud, y feliz semana de parte de Lolo y Zazú!