Aún con una primavera más inestable de lo normal (y con menos calor de lo habitual) los cultivos siguen creciendo a buen ritmo.

Las zanahorias ya han comenzado a engordar, y esta semana hemos podido volver a entrar para quitar la costra superficial de la tierra en los pasillos. Así guardamos mejor la humedad, aireamos el suelo y las raíces, y quitamos hierbas adventicias.

Las cebollas también se van recuperando del granizo, aunque por las heridas producidas les ha entrado un hongo. A pesar de que no es muy preocupante, vamos aplicando tratamientos a base de cobre para prevenir que se propague y de enfermedades secundarias más peligrosas. ¡Que nos jugamos la cebolla de verano-invierno!

Mientras, en los invernaderos, tenemos una explosión de fauna auxiliar: mariquitas, sírfidos y crisopas se ven por todos los lados. Aquí tenemos una mariquita, en una hoja de berenjena, recién salida de la pupa. Todavía sin su color rojo característico. ¡Qué alegría nos da ver las berenjenas llenas de pupas de mariquitas!

Y no sólo evoluciona el huerto en primavera, también avanzan distintos proyectos agroecológicos como la creación de un supermercado cooperativo y colaborativo en Zaragoza.

¡Salud, agroecología y buena semana!